Textos clásicos
Recuerda el pasaje del Génesis sobre la torre de Babel, comentado al final del video Las lenguas del mundo , y lee el siguiente texto de Los nueve libros de la Historia (II, 2) del historiador griego Heródoto de Halicarnaso.
Psamético (primer faraón de la dinastía Saita, que reinó entre los años 664 y 610 a. C.) quería averiguar cuál era el pueblo más antiguo y, para ello, ideó el siguiente experimento: entregó a un pastor dos niños recién nacidos, hijos de las primeras personas que encontró en su camino y le ordenó que nadie pronunciara palabra alguna delante de ellos, que los mantuviera aislados en una cabaña solitaria y que los alimentara solamente con la leche de sus cabras. Lo que Psamético quería saber era cuál era la primera palabra que los niños decían una vez superada la etapa de los sonidos ininteligibles. Dos años más tarde, cuando el pastor abrió la puerta de la cabaña y se dispuso a entrar, los dos niños se lanzaron a sus pies, extendieron sus brazos y pronunciaron al mismo tiempo la palabra becós. En ese momento, el pastor no le dio demasiada importancia a lo sucedido pero, como cada vez que visitaba a los niños, ellos repetían becós continuamente, decidió informar a Psamético y llevar a los críos ante él. Cuando el faraón los escuchó personalmente, comenzó a indagar qué pueblo denominaba becós a algún objeto y descubrió que los frigios llamaban así al pan. Así, Psamético concluyó que el egipcio no era el pueblo más antiguo, como pensaba, sino que los frigios eran más antiguos que ellos.
Recuperado del blog Ganímedes
Ambos textos nos pueden servir para ver cómo los antiguos interpretaban la existencia de lenguas diferentes y comparar esas explicaciones con la lingüística moderna y las teorías sobre el origen y evolución de las lenguas.
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